Mediante un comunicado, las Unidades de Movilización Popular de Iraq (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe) informaron del arresto de uno de los terroristas, especialista en planificar y preparar atentados con bombas al norte de Bagdad, gracias a la cooperación con la 22.ª Brigada del Ejército iraquí.
El otro cabecilla terrorista, encargado de traslado y reubicación de los integrantes del grupo ultraviolento, fue capturado al sur de Bagdad durante una operación antiterrorista llevada a cabo por las fuerzas populares y la Policía Federal.
En diciembre de 2017, Bagdad declaró la victoria sobre Daesh, pero los remanentes de esta agrupación se han convertido en células durmientes que han puesto en peligro la seguridad del país con atentados y ataques selectivos.