El Sloppy Joe´s; detenido en el tiempo

Editado por Pedro Manuel Otero
2018-11-12 13:55:51

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Vista interior del famoso bar habanero. Foto/ Internet

Por Guadalupe Yaujar

En las primeras décadas del siglo XX entre los famosos bares habaneros se destacaba como uno de los de mayor venta el “Sloppy Joe’s”, ubicado en la céntrica esquina de las calles Zulueta y Ánimas, en La Habana Vieja.

Justo frente al Museo de Bellas Artes (Colección de Arte Cubano) y en el entorno de los hoteles Parque Central, Plaza y Sevilla, el emblemático sitio, que permaneció cerrado por casi 50 años reabrió sus puertas en 2013, tras una rigurosa restauración capital acometida por la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal.

La reanimación se materializó gracias al ingenio de hábiles especialistas, materiales donados y valiéndose de fotografías obtenidas que le imprimen una imagen exacta de su aspecto original.

A la par reluce con su barra única de 18 metros de madera de caoba negra, considerada la más larga de toda Cuba e inmortalizada en 1959 en la película británica “Nuestro Hombre en La Habana”.

Adicionales atractivos como su mobiliario, diseño interior la coctelería y los alimentos ligeros que se expenden el “Sloppy” recrea el ambiente de su época signado como refugio de estrellas de cine, turistas y personalidades.

Al visitar el lugar es como volver a darle al reloj hacia atrás en el tiempo, porque se trata de una edificación construida en 1884, dentro del último periodo colonial cubano; ahora con una atmósfera de nostalgias, historias y alguna que otra leyenda, sobreviviente por casi 100 años.

Se funda el Sloppy Joe´s

El fundador del famoso bar fue el español José Abeal, quien llegó a Cuba en 1904, después de trabajar en la isla un tiempo salió a buscar suerte en el extranjero y regresó en 1918. Pasado algunos meses compró un viejo bodegón ubicado en el edificio de Zulueta esquina a Ánimas y fue la persona que transformó este local decadente en uno de los bares más famosos de La Habana; llegó a ser considerado como uno de los tres mejores de Cuba, compartiendo puesto con El Floridita y La Bodeguita del Medio.

A fin de explotar el nuevo establecimiento, Abeal se asoció con otras personas, coexistiendo en el inmueble de la calle Zulueta en 1924 el bar, una cantina y una venta de tabacos.

El triunfo del establecimiento se vio favorecido por su propietario, quien en momentos de crisis decidió rebajar los precios de las bebidas a la mitad, lo que evidentemente atrajo numerosos consumidores.

Un cliente habitual del Bar Sloppy Joe´s era el famoso escritor norteamericano Ernest Hemingway, quien, incluso, lo frecuentaba con su amigo Joe Russell, propietario de otro Sloppy Joe’s Bar, pero en Cayo Hueso, se comenta que el nombre de aquel fue sugerido por el propio Hemingway en honor al bar de La Habana. El establecimiento era frecuentado por muchas celebridades de Hollywood y también por importantes figuras internacionales. Otros clientes ilustres fueron los músicos cubanos Ignacio Jacinto Villa “Bola de Nieve”, y José Antonio Méndez, “The King”.

En la carta original el bar contaba con 33 cocteles confeccionados por su barman cubano Fabio Delgado, quien creó uno especialmente dedicado al astro del cine estadounidense Errol Flynn y entre los platos fuertes de su oferta gastronómica se destacaba la “ropa vieja” y el fabuloso sándwich cubano.

Entre los años 40 y 50 del siglo pasado fue visitado por otros famosos, como los actores Spencer Tracy, Clark Gable y Jhon Wayne, el boxeador Sugar Ray Robinson y Joe Lois, entre otras celebridades y músicos de la época.

Sin lugar a dudas, el mítico Sloppy Joe s, una de las icónicas cantinas de La Habana cercana al Paseo del Prado, ofrece, en la actualidad, la espiritualidad detenida en el tiempo.

 


 



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